El canciller argentino, Pablo Quirno, afirmó que el Gobierno no contempla en este momento la mediación de terceros en la disputa con el Reino Unido por las islas Malvinas. En una entrevista reciente, Quirno descartó cualquier opción militar y subrayó que el enfoque argentino es estrictamente económico.
El Gobierno de Javier Milei busca que las petroleras opten entre invertir en las islas o en Vaca Muerta, la formación de hidrocarburos no convencionales. Para ello, se está impulsando la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que amplía las sanciones de la ley 26.659, buscando prohibir la operación de empresas que exploran hidrocarburos en Malvinas.
Quirno también mencionó que aproximadamente 180 compañías han sido notificadas sobre esta normativa. Además, trató el tema de la inversión de Navitas Petroleum con autoridades de Israel, en relación al proyecto Sea Lion, enfatizando que las conversaciones continúan a pesar de la afinidad política entre ambos países.
Respecto a la dimensión militar de la estrategia, el canciller indicó que se está trabajando en la Base Naval Integrada de Ushuaia y en la ampliación de la pista de la Base Petrel en la Antártida, aunque aclaró que esto no se debe interpretar como una amenaza. Quirno reafirmó que Argentina es un país de paz, donde no hay lugar para el uso de la fuerza en la disputa por las Malvinas.