La derrota electoral de Donald Trump en los recientes comicios de medio término en Estados Unidos ha debilitado su posición política, lo que podría tener repercusiones en el mercado energético internacional. Este nuevo panorama plantea interrogantes para Argentina, especialmente en relación con las políticas del presidente Javier Milei.
Una posible disminución de las tensiones geopolíticas podría facilitar la estabilización de la economía global. Esto, a su vez, podría resultar en una reducción de los costos energéticos y en mejores condiciones de financiamiento. Sin embargo, esta situación también podría conducir a una caída en el precio del petróleo, lo que afectaría los ingresos adicionales que Vaca Muerta ha comenzado a generar debido a conflictos recientes en Medio Oriente.