Argentina se posiciona como un potencial exportador energético gracias a los multimillonarios proyectos de inversión centrados en Vaca Muerta, una formación de hidrocarburos no convencionales ubicada en la provincia de Neuquén. La reciente conferencia de la Asociación de Empresas del Sector Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe (Arpel) en Buenos Aires destacó el creciente interés en esta región, que ha llamado la atención de empresas internacionales y expertos en energía.
Desde el inicio de la producción de hidrocarburos en 2013, Vaca Muerta ha recibido inversiones que superan los 52.000 millones de dólares. Actualmente, la producción ha alcanzado niveles récord, permitiendo a Argentina reducir su dependencia de importaciones de gas y recuperar el superávit en su balanza energética, con proyecciones que apuntan a un saldo de 24.000 millones de dólares para 2030.
La producción de petróleo en Vaca Muerta representa ya el 68% del crudo extraído en el país, y su productividad ha superado la de cuencas en Estados Unidos. Expertos como Leonardo De Lella, de Boston Consulting Group, destacan que los costos operativos son competitivos y que el interés por desarrollar esta área ha alcanzado niveles sin precedentes.