Vaca Muerta podría diversificarse más allá de la producción de hidrocarburos, convirtiéndose en un proveedor para el transporte de cargas en el Cono Sur. Un estudio de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y CAF sugiere que sustituir el gasoil por gas natural comprimido (GNC) en el 20% del transporte pesado permitiría un ahorro aproximado de US$ 420 millones anuales.
El informe destaca que para Neuquén, esta situación representa una oportunidad para incrementar la demanda de gas y explorar nuevos negocios relacionados con la producción de Vaca Muerta. Se prevé un crecimiento significativo en la oferta regional de gas licuado de petróleo (GLP), con un posible superávit de 7 millones de toneladas anuales hacia 2030, impulsado por un aumento en la producción argentina.
Durante una presentación en Buenos Aires, se analizaron los trayectos que conectarían Entre Ríos con Vaca Muerta, los cuales son cruciales para el suministro de arena en la fractura hidráulica. Incorporar camiones a GNC en este recorrido podría reducir el uso de gasoil en actividades directamente relacionadas con el desarrollo de la producción en Neuquén.
El estudio estima que reemplazar el diésel por gas natural en el 20% del transporte pesado generaría una demanda adicional de 2,4 millones de metros cúbicos diarios de gas. Además, la creación de estos corredores podría diversificar los destinos comerciales del gas argentino, fortaleciendo su integración con los mercados regionales. No obstante, la expansión del GNC dependerá de su competitividad frente al gasoil.