El gobierno de Neuquén reportó un superávit en sus cuentas durante el segundo semestre del año, impulsado por el incremento de las regalías de Vaca Muerta y una contención del gasto que se mantuvo por debajo de los ingresos corrientes. Esta estrategia de equilibrio fiscal implementada por Rolando Figueroa desde su asunción en 2023 será utilizada como parte de su campaña para las próximas elecciones, destacando las diferencias con la gestión actual de La Libertad Avanza.
Durante la primera mitad del año, los ingresos corrientes superaron los 4 billones de pesos, con 1,7 billones provenientes de regalías. Las regalías de petróleo representaron más del 76%, mientras que las de gas alcanzaron un 18%, y las hidroeléctricas completaron el resto. La recaudación provincial, por su parte, llegó a 1,1 billones de pesos, a partir de impuestos como Ingresos Brutos, Sellos e Impuesto Inmobiliario.
El gobierno provincial destacó que más del 84% de los ingresos son de origen provincial, relacionados principalmente con la actividad hidrocarburífera. En contraste, la coparticipación nacional y los fondos por leyes especiales apenas alcanzaron 0,6 billones, lo que ha sido un reclamo constante por parte de Figueroa, dado que Neuquén contribuye con el 5% del Producto Bruto Interno (PBI) del país.
En cuanto a los gastos, los corrientes totalizaron 3,4 billones de pesos hasta junio, con una gran parte destinada a salarios, que absorbieron 2,4 billones (más del 70%). Neuquén tiene un acuerdo con los sindicatos estatales que actualiza los sueldos de los 70.000 trabajadores provinciales trimestralmente en función de la inflación. Además, los municipios recibieron 0,5 billones en transferencias por coparticipación y otros aportes del Ejecutivo.