El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) ha sido objeto de atención debido a la inclusión de dos empresas neerlandesas en una investigación del Gobierno argentino por sus vínculos con actividades en las Islas Malvinas. Las compañías Fugro NV y Bluewater Energy Services, que han sido contratadas para realizar trabajos en el proyecto, podrían enfrentarse a sanciones como parte de la política del Gobierno de Javier Milei sobre hidrocarburos en la región.
El consorcio liderado por YPF y compuesto por otras importantes petroleras como Pluspetrol, Chevron y Tecpetrol, tiene como objetivo desarrollar un oleoducto de aproximadamente 600 kilómetros con una inversión de 3.000 millones de dólares, que permitirá el transporte inicial de 120.000 barriles diarios.
La Ley 26.659, sancionada en 2011, prohíbe a las empresas que mantengan relaciones con operaciones no autorizadas por Argentina en su plataforma continental. Fugro ha realizado estudios geotécnicos en el golfo de San Matías para el oleoducto, aunque YPF había negado inicialmente su participación. Por su parte, Bluewater ha construido monoboyas para la exportación de crudo desde Punta Colorada, en Río Negro, y también ha trabajado en el proyecto offshore Sea Lion en Malvinas.