Un proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) en Argentina ha logrado por primera vez financiamiento internacional, con un total de USD 900 millones asegurados para la construcción de un gasoducto que conectará los campos de Vaca Muerta con la costa de Río Negro. Este financiamiento es parte del proyecto Southern Energy (SESA), gestionado por la sociedad San Matías Pipeline (SMP), que incluye a varias petroleras importantes como Pan American Energy, YPF y Pampa Energía.
La inversión total del proyecto está proyectada en USD 1.300 millones, con la diferencia cubierta por aportes de los accionistas. La estructura del financiamiento fue liderada por entidades como Citi y J.P. Morgan, entre otros. Los fondos obtenidos no afectan los balances de las empresas petroleras, ya que se sustentan en los flujos de caja futuros del proyecto.
El gasoducto tendrá una longitud de 472 kilómetros y un diámetro de 36 pulgadas, con capacidad para transportar 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural. La construcción del ducto principal se adjudicó al consorcio Víctor Contreras - Sicim por USD 533 millones, superando la oferta de Techint. Este proyecto, que ha sido objeto de controversia, cuenta con los estudios de impacto ambiental aprobados por las administraciones de Neuquén y Río Negro.