La provincia de Neuquén enfrenta el reto de mantener servicios básicos como salud, educación y vivienda, mientras se destaca por su potencial energético, especialmente relacionado con el petróleo y el gas. Este atractivo ha llevado a muchas familias de Argentina a buscar una mejor calidad de vida en la región. Sin embargo, la situación exige políticas públicas integrales que permitan el acceso equitativo a estos recursos.
El desarrollo económico de Neuquén está indisolublemente ligado a la gestión de la energía, que debe ser considerada un recurso estratégico y no solo un producto comercial. Se busca que la riqueza generada por el subsuelo contribuya al bienestar de todos los habitantes, evitando que los beneficios se limiten a unos pocos. La provincia se presenta como un ejemplo de seguridad jurídica, destacando que el proyecto de Vaca Muerta es un esfuerzo estatal que trasciende gobiernos.
Además, se busca diversificar la matriz energética, apostando por fuentes renovables como la energía fotovoltaica, que tiene un gran potencial en la región. Se han presentado iniciativas para llevar esta tecnología a áreas rurales, contribuyendo así a la sostenibilidad y al desarrollo futuro de Neuquén.