La expansión de la producción de petróleo en Vaca Muerta se está consolidando con el reciente interés en zonas menos exploradas. Tres proyectos han sido presentados al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que se lanzó a principios de este año. Estos desarrollos se enfocan en áreas que tradicionalmente no han sido el centro de la actividad hidrocarburífera.
Tecpetrol y Pampa Energía son las empresas detrás de los primeros dos proyectos. Tecpetrol propone invertir 2.500 millones de dólares en el área de Los Toldos II Este, con la intención de alcanzar una producción de 70.000 barriles de petróleo diarios. Por su parte, Pampa Energía planea un megaplan de 4.500 millones de dólares para el bloque de Rincón de Aranda, buscando llegar a una producción de 45.000 barriles diarios.
Este cambio en el enfoque productivo marca un hito en la historia de Vaca Muerta, que cumple 15 años desde la perforación de su primer pozo. La actividad ha estado centrada en la zona de Añelo, conocida por su alta intensidad de explotación, pero ahora se prevé que el desarrollo se extienda a regiones que actualmente están menos activas.