Desde su creación, el Clúster Vaca Muerta ha experimentado un notable crecimiento, pasando de 60 a más de 120 pymes. Este incremento refleja el interés de las empresas en mejorar su competitividad y adaptación a los desafíos del sector energético no convencional en la Cuenca Neuquina. La iniciativa fue formalizada en junio de 2018 por el gobierno de Neuquén y tiene como articulador al Centro PyME-ADENEU.
El clúster, que surge de diversas ferias internacionales, busca facilitar la colaboración entre empresas, promoviendo la innovación y profesionalización en sus procesos. Gabriel Di Prinzio, referente del espacio, destacó que el contexto global y nacional había favorecido la creación de clústeres similares, lo que sirvió de referencia para su desarrollo.
En 2020, se tomó la decisión de repensar el clúster para potenciar su profesionalización, estableciendo una comisión directiva compuesta por seis empresas asociadas. El clúster no solo agrupa a las pymes, sino que también incluye actores del sistema de ciencia y técnica, como universidades y centros de investigación.