La disputa entre el gobierno de Javier Milei y el Grupo Techint ha escalado tras la adjudicación a la empresa india Welspun para la provisión de caños del Gasoducto Vaca Muerta Sur, un proyecto de casi 500 kilómetros. Esta decisión dejó fuera a Tenaris Siat, lo que generó reacciones negativas por parte de Paolo Rocca, quien había respaldado previamente las políticas del gobierno.
Welspun presentó una oferta de alrededor de 200 millones de dólares, un 40% más económica que la de Techint. El CEO de YPF, Horacio Marín, intentó influir para que la licitación favoreciera a Techint, pero las diferencias de precios fueron insalvables. Federico Sturzenegger, del Ministerio de Desregulación, celebró la decisión en redes sociales, mientras que Javier Milei descalificó a Rocca, quien ahora enfrenta la posibilidad de cierres en sus plantas.
Aproximadamente 400 familias están en riesgo debido a esta situación, y se estima que más de 200 metalúrgicos están bajo condiciones laborales irregulares, con contratos temporales que se han extendido más de tres años. La incertidumbre crece en un contexto de competencia entre grandes corporaciones y un modelo extractivista que prioriza la reducción de costos para las petroleras.