La industria energética está a la espera de la decisión sobre una de las licitaciones más importantes del año, que involucra la construcción de un gasoducto crucial para las exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL). Este proyecto, que conecta Vaca Muerta con el Golfo San Matías en Río Negro, requiere una inversión de aproximadamente US$ 1.300 millones.
El consorcio Southern Energy (SESA), compuesto por empresas como YPF y PAE, está evaluando las propuestas de distintas firmas para llevar a cabo la obra civil. La compra de los tubos ha sido asegurada a la compañía india Welspun, y el proyecto se dividirá en tres tramos que totalizan 478 kilómetros de ductos, además de la instalación de una planta compresora.
Actualmente, tres alianzas están compitiendo por el contrato: la dupla Víctor Contreras - Sicim, que ha presentado la oferta más baja; el consorcio Techint-Sacde, reconocido en la infraestructura energética; y la UTE Pumpco-Bonatti-Contreras Hermanos, que busca revertir su racha negativa en licitaciones. La resolución se espera en los próximos días, con el inicio de la obra programado para mediados de este año.