El análisis de especialistas y empresarios se centró en los retos y oportunidades de la integración energética entre Brasil y Argentina. Este diálogo se desarrolla en un contexto de tensión en los precios internacionales de los hidrocarburos.
La necesidad de unificar regulaciones e infraestructura se destacó como crucial para asegurar una provisión confiable a largo plazo. Se enfatizó el papel del gas de Vaca Muerta como un vector clave para abastecer el sur industrial brasileño y los mercados globales.