Argentina se enfrenta a una oportunidad histórica para convertirse en un proveedor confiable de energía a nivel mundial, especialmente en un contexto de crisis energética global. La situación se intensificó tras el ataque de Israel y Estados Unidos a Irán, que ha cerrado el Estrecho de Ormuz, afectando el tránsito de petróleo y fertilizantes y causando una de las mayores crisis energéticas de la historia.
Durante la CERAWeek en Houston, el CEO de Chevron, Mike Wirth, destacó las potencialidades de Argentina como un lugar de expansión para grandes empresas, elogiando las reformas del gobierno de Javier Milei. El evento reunió a aproximadamente 10.000 participantes, quienes pagaron 10.000 dólares para asistir, reflejando el creciente interés internacional en el sector energético argentino.
Por primera vez en décadas, el país recibe una atención sin precedentes en la convención, que se considera la mayor del mundo en el ámbito energético. El CEO de Adnoc, Sultán Ahmed Al Jaber, calificó las acciones de Irán como "terrorismo económico", lo que resalta aún más la posición de Argentina en el mercado energético global.