La reciente divulgación del "Estudio de factibilidad de la navegabilidad de los ríos Limay y Negro" ha suscitado un intenso debate en los sectores productivos y políticos de la región. La Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC) ha aclarado que el informe, elaborado por la consultora IATASA, es de carácter preliminar y no representa un proyecto ejecutivo.
Este estudio, financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), no incluye un presupuesto, cronograma ni etapas de ejecución para la hidrovía de 720 kilómetros que conectaría el Compensador Arroyito con el Mar Argentino. La AIC enfatizó que el documento se ha incorporado al archivo del organismo como un insumo técnico para ampliar el conocimiento sobre la cuenca.
A pesar de estas aclaraciones, el informe ha generado expectativas en torno a la posibilidad de que una hidrovía norpatagónica mejore la competitividad de la región. La logística actual para el abastecimiento de arena de fractura, esencial para Vaca Muerta, depende de camiones que recorren más de 1.200 kilómetros desde Entre Ríos, saturando rutas nacionales. El estudio sugiere que la navegación podría reemplazar hasta 80 camiones por barcaza y reducir los costos de transporte significativamente.
Sin embargo, la AIC advirtió que cualquier iniciativa relacionada con la navegabilidad comercial debe alinearse con las prioridades ambientales y de gestión pública, lo que añade un nivel de complejidad a la viabilidad de la propuesta.