Con una inversión proyectada de hasta 7.000 millones de dólares, Argentina y Estados Unidos han dado inicio al Corredor Andes-Atlántico, un ambicioso plan bilateral que busca desarrollar infraestructura clave. Este acuerdo fue formalizado en Nueva York durante la Asamblea General de Naciones Unidas.
El canciller Pablo Quirno y el subsecretario de Estado estadounidense Christopher Landau fueron los encargados de firmar el convenio, que establece un marco de colaboración entre ambos países. La iniciativa apunta a fortalecer la infraestructura estratégica y facilitar el intercambio comercial.
Las inversiones están programadas para llevarse a cabo durante el año 2027, marcando un paso significativo en las relaciones bilaterales y en el desarrollo de proyectos de gran envergadura que beneficiarán a ambos países.