El clima de indignación en el barrio donde reside un empresario condenado por abusar de su hijastra persiste, tras un escrache realizado frente a su casa. Los vecinos mantienen una reunión programada con autoridades policiales para este sábado, aunque expresan escasas expectativas de obtener respuestas efectivas.
Durante la noche del viernes, la Policía tuvo que intervenir en el sector debido a situaciones de violencia. Según un residente, tres patrulleros acudieron para custodiar la vivienda del empresario, quien supuestamente fue visto circulando con una tobillera electrónica días atrás. Los manifestantes arrojaron huevos, realizaron pintadas y lanzaron piedras contra la propiedad, aunque no hubo contacto directo con el acusado.
La reunión con la Policía se llevará a cabo en la plaza del barrio, donde los vecinos han manifestado su desconfianza hacia el sistema judicial. A pesar de las sugerencias de la Policía para que presenten una carta a la Fiscalía, muchos consideran que este paso no tendrá impacto. Algunos vecinos, que son abogados, están evaluando la situación, pero coinciden en que la única forma de lograr que el empresario abandone la zona es a través de la presión social.