Neuquén enfrenta condiciones climáticas adversas, con alertas vigentes por lluvias y fuertes vientos que afectan principalmente la región cordillerana. Se prevé que un sistema frontal provoque precipitaciones continuas en diversas localidades del oeste provincial, donde las lluvias podrían transformarse en nieve en las zonas más elevadas.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido una alerta naranja, indicando que se esperan acumulados de lluvia entre 30 y 60 milímetros, con posibilidad de superar estos valores en puntos específicos. Las condiciones podrían generar complicaciones en las rutas, que ya presentan hielo, barro y baja adherencia. Las autoridades instan a la población a evitar desplazamientos innecesarios y a verificar la transitabilidad de los caminos antes de viajar.
Adicionalmente, se anticipan nevadas de variada intensidad en las áreas de mayor altitud, con acumulaciones que podrían alcanzar entre 10 y 20 centímetros, y en sectores cercanos a la cordillera, estas cifras podrían ser aún mayores. Se mantiene una alerta amarilla para varias provincias, mientras que se prevén ráfagas de viento de hasta 90 kilómetros por hora, especialmente en la cordillera y áreas abiertas.
Las temperaturas bajas continuarán durante el resto de la semana, lo que podría facilitar la formación de hielo en las calzadas, particularmente en las horas nocturnas y matutinas. Las autoridades advierten que las dificultades en la circulación podrían persistir incluso después de que cesen las lluvias y nevadas.