La condena a realizar trabajo comunitario a un hombre por golpear a un perro generó malestar en la comunidad. Este sábado, un grupo de personas se reunió frente a su vivienda, ubicada en el noroeste de la ciudad, para llevar a cabo un escrache. Durante la manifestación, algunos arrojaron piedras a las ventanas y otros pintaron las paredes con mensajes relacionados con el maltrato animal.
El maltrato se registró mediante las cámaras de seguridad del Centro de Monitoreo Urbano el pasado 13 de julio, cuando se observó a un hombre agrediendo brutalmente a un perro con un caño de hierro de casi un metro. La Policía provincial detuvo al individuo esta semana tras un allanamiento en su domicilio.
A medida que avanzó la jornada, más vecinos se unieron a la protesta en repudio tanto al accionar violento del condenado como a la levedad de la pena impuesta. La situación ha suscitado un fuerte cuestionamiento a la Justicia por parte de algunos concejales ante la percepción de que la condena fue insuficiente.