Francisco "Pancho" Villa, quien fue presidente del Club El Arenal en San Martín de los Andes, ha dejado una huella significativa en la comunidad a lo largo de casi cuatro décadas. Su trabajo ha sido reconocido con la distinción de Vecino Destacado por el Concejo Deliberante de la ciudad, aunque el verdadero premio para él son los abrazos de los niños y jóvenes que entrenó.
Desde su fundación en 1989, el club ha crecido y actualmente incluye a alrededor de 300 niñas, niños y adolescentes. Villa, que también trabajaba como controlador de tránsito aéreo, ha desempeñado múltiples roles dentro del club, desde jugador hasta director técnico del equipo femenino. "Si le va bien al club, le va bien al barrio", afirma, enfatizando el impacto positivo que tiene el deporte en la juventud.
A sus 55 años, Pancho continúa colaborando con el club, aunque ya no ocupa el cargo de presidente. Su legado perdura en el cariño y reconocimiento que recibe de aquellos que han pasado por sus equipos. "Es hermoso escuchar que algo bien hicimos", comenta sobre el afecto de la comunidad hacia su labor.