Seis mujeres del Proyecto Estufas lograron construir una estufa isleña para una vivienda precaria en el barrio El Vivero, al sur de Bariloche. La iniciativa se llevó a cabo en colaboración con el centro de salud del barrio Arrayanes, que facilitó el contacto con Maite, una madre de tres hijos que vive en condiciones vulnerables.
La construcción de la estufa se realizó en cuatro horas y se utilizó un tacho de aceite de 200 litros. Este tipo de estufa es adecuada para espacios pequeños y tiene un costo bajo, además de ser más eficiente en el consumo de leña. A diferencia de las salamandras tradicionales, las estufas isleñas aprovechan mejor la madera y no generan humo, lo que ayuda a prevenir problemas respiratorios.
El proyecto, que busca empoderar a mujeres en situaciones de vulnerabilidad, ha involucrado a unas 30 participantes de diversos ámbitos profesionales que fabrican estas estufas para otras mujeres en situaciones similares. La tarea se llevó a cabo en un ambiente de camaradería, intercalando el trabajo con mates y charlas.