La temporada invernal en Bariloche se ha visto favorecida por la implementación de un sistema de fabricación de nieve técnica por parte de Catedral Alta Patagonia. Esta tecnología, que incluye 40 cañones de nieve de última generación, ha permitido la apertura progresiva de pistas y ha sostenido la actividad turística, a pesar de las escasas nevadas de este invierno.
El impacto de esta inversión no solo se limita a las pistas de esquí, sino que también beneficia a la economía local. Cada día de operación activa diversos sectores, incluyendo hoteles, restaurantes, comercios y escuelas de esquí, asegurando el empleo y la previsibilidad en la actividad turística.
Además, se ha inaugurado la nueva Boletería Sur, que incorpora tecnología Axess para optimizar la atención al visitante. Esta modernización no reemplaza a los trabajadores, sino que busca mejorar la experiencia del cliente y fortalecer los equipos locales, combinando innovación y empleo en un contexto donde la automatización es cada vez más común.
La situación actual del clima ha llevado a la industria del esquí a replantear su desarrollo, convirtiendo la inversión en tecnología en una necesidad para afrontar los desafíos del cambio climático. Así, Bariloche se posiciona como un destino competitivo en el turismo de nieve, adaptándose a las nuevas realidades.