Se prevé que la Legislatura de Neuquén apruebe esta semana un convenio entre YPF y la provincia, una iniciativa impulsada por el gobernador Rolando Figueroa. Este proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) no solo busca potenciar el desarrollo de Vaca Muerta, sino también revitalizar la Comarca Petrolera, que sufrió graves consecuencias tras la privatización de YPF en los años 90.
Históricamente, la privatización de YPF, que comenzó en 1992 durante el gobierno de Carlos Menem, llevó a una crisis económica en localidades como Cutral Co y Plaza Huincul, donde el desempleo aumentó significativamente. Intentos de desarrollar una planta fertilizante no prosperaron, agravando la situación laboral. Sin embargo, la recuperación del control estatal de YPF en 2012 marcó el inicio de la explotación de hidrocarburos a gran escala.
A pesar de la oposición de figuras del sector “kirchnerista”, como Oscar Parrilli, algunos intendentes locales, incluidos Ramón Rioseco y Claudio Larraza, apoyan el avance del proyecto. Este respaldo es crucial para atraer nuevas inversiones a la región y fomentar un futuro más prometedor para la Comarca.