La terminal aérea de Neuquén capital se enfrenta a un cambio significativo con la jubilación de la técnica en meteorología, Mary Stevens, quien dejó su cargo tras 42 años de servicio. Su retiro, formalizado el pasado 31 de julio y extendido hasta el 10 de agosto, deja vacante una posición que no será ocupada en el corto plazo debido a la falta de profesionales capacitados en la región.
Stevens realizaba pronósticos aeronáuticos para vuelos privados y pequeños aviones, lo que ahora cambiará. Aunque las aerolíneas comerciales continuarán operando con sus propios pronosticadores, los aviones más pequeños deberán depender de datos proporcionados por los pronosticadores de Aeroparque, lo que implica una pérdida de contacto directo y ajustes finos que ella realizaba gracias a su experiencia en el terreno.
La especialista mencionó que su trabajo incluía la comunicación constante con los jefes de pronóstico en Buenos Aires y con Defensa Civil para ajustar los pronósticos según las condiciones locales. Su decisión de jubilarse se basa en la falta de sucesores en el ámbito meteorológico, reflexionando sobre la necesidad de contar con especialistas que puedan brindar un servicio eficaz en el área.