Un juez civil de Neuquén, Martín Peliquero, dictó una sentencia en contra de una desarrolladora inmobiliaria por la entrega de un edificio con serias deficiencias. Los propietarios de departamentos y cocheras, que habían adquirido las unidades "en pozo", se encontraron con viviendas más pequeñas y cocheras inutilizables, además de un edificio sin servicios esenciales como luz, agua y gas.
La resolución ordenó a la empresa finalizar las obras pendientes y compensar a los afectados. El juez consideró probado un “trasvasamiento societario”, lo que permitió a la desarrolladora continuar operando a pesar de los numerosos incumplimientos. Los propietarios enfrentaron más de 41 meses de demora en la escrituración y, cuando presentaron la demanda, el edificio no contaba con el certificado final de obra municipal.
Entre las deficiencias del inmueble, se identificaron grietas en las paredes, filtraciones y problemas en el sistema de prevención de incendios. Uno de los aspectos más críticos fue la falta de instalación del sistema de montacoches, lo que dejó a muchas cocheras inaccesibles, además de la conversión de varias de ellas en locales comerciales.