Trabajadores del Hospital Ramón Carrillo llevaron a cabo una asamblea en la que decidieron rechazar la propuesta salarial del Gobierno provincial, considerándola insuficiente. El aumento del 7% ofrecido en dos cuotas no satisface sus necesidades, ya que no compensa la pérdida de poder adquisitivo ante el aumento del costo de vida.
Asimismo, se manifestaron en contra de los bonos no remunerativos, ya que consideran que estos precarizan el salario básico y no representan una verdadera recomposición salarial. Los trabajadores señalaron que el piso salarial propuesto de $1.560.000 deja a muchos por debajo de la línea de pobreza, lo que les obliga a elegir entre pagar el alquiler o alimentarse.
La asamblea estableció un nuevo piso salarial de $2.600.000, cifra considerada necesaria para sostener una vida digna en la provincia, según cálculos realizados por trabajadores del área de estadísticas y censos. También cuestionaron la participación de los sindicatos en la mesa de negociación salarial sin un mandato previamente debatido y votado en las asambleas.
Entre los reclamos históricos se destacan la necesidad de una recomposición salarial que garantice el acceso a la canasta familiar, actualizaciones mensuales por IPC, cambios de nivel, recategorizaciones, creación de nuevos cargos y la implementación de la jornada laboral de 6 horas. La asamblea resolvió continuar en estado de alerta y recorrer diferentes sectores del hospital para debatir la situación con todos los trabajadores.