El Gobierno nacional se enfrenta a un revés significativo tras decidir retirar el capítulo de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que buscaba flexibilizar la compra de tierras por capitales extranjeros. Esta decisión se produjo luego de que se constatara la falta de votos necesarios en el Senado, especialmente ante la carencia de los 37 votos requeridos para avanzar con la iniciativa.
Las negociaciones, lideradas por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, no lograron el apoyo esperado, especialmente después de las fuertes objeciones de varios gobernadores. Uno de los pronunciamientos más destacados fue el del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, quien se opuso a cualquier modificación que favoreciera la extranjerización de tierras, argumentando que los recursos estratégicos deben permanecer bajo control argentino.
Esta postura tuvo un impacto notable en la representación neuquina en el Senado, ya que la senadora Julieta Corroza, antes considerada aliada del oficialismo, se alineó con la defensa del gobierno provincial. Otros gobernadores, como Osvaldo Jaldo de Tucumán y Hugo Passalacqua de Misiones, también expresaron su rechazo a la iniciativa, lo que contribuyó a la falta de apoyo político.
Finalmente, ante el escenario adverso y la confirmación de votos en contra por parte de varios senadores, el oficialismo optó por eliminar el capítulo más controvertido para intentar salvar el resto de la ley. Sin embargo, persiste la preocupación en el Gobierno de que este rechazo político pueda repercutir en el tratamiento de otros aspectos del proyecto legislativo.