Durante su reciente presentación en el Council of the Americas, el presidente Javier Milei realizó un discurso centrado en la defensa de su gestión económica, sin autocríticas. Destacó la consecución de sus promesas y apoyó abiertamente al ministro Federico Sturzenegger, en medio de tensiones en la Casa Rosada.
Milei expresó su entusiasmo al comentar los últimos indicadores económicos, mencionando la posibilidad de celebrar la meta de inflación cero en el índice de precios mayoristas de julio, que fue del 0,8%. Sin embargo, esta visión optimista contrasta con las proyecciones del sector privado, que estiman un aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre el 1,8% y el 2% para agosto.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró un crecimiento del 0,8% en junio comparado con mayo, pero evidenció una actividad económica desigual. Mientras el sector de Minas y Canteras creció un 15,6% interanual, el Comercio apenas aumentó un 0,8%. En cuanto a los salarios, hubo un incremento del 2,9% en junio, aunque esto no compensa el impacto de la inflación en los ingresos durante el segundo semestre del año anterior y el primer trimestre de este año.
La receptividad del empresariado fue cautelosa, con escasos aplausos, mayormente provenientes de la comitiva oficial. A pesar de apoyar aspectos fundamentales de la gestión, como el equilibrio fiscal y la desregulación, representantes del sector privado manifestaron inquietudes sobre la retórica del presidente y su falta de apertura ante los cuestionamientos, especialmente en relación a los ataques al sector industrial.