A partir del 1° de agosto, la Justicia civil y comercial de Neuquén implementará el Código Procesal Civil Adversarial (CPCA), convirtiéndose en la primera jurisdicción del país en adoptar este modelo. Esta reforma impacta a quienes tengan o inicien causas relacionadas con alquileres, deudas, sucesiones, contratos y daños y perjuicios.
El nuevo sistema busca acortar los tiempos judiciales y simplificar los procesos. Por ejemplo, los herederos que estén de acuerdo podrán dividir bienes de una sucesión de manera privada, evitando trámites judiciales extensos. Además, para quienes necesiten litigar sin costos, se eliminará la necesidad de presentar testigos e informes, permitiendo que una declaración jurada sea suficiente.
Los testigos podrán declarar por videoconferencia o desde el juzgado más cercano, lo que facilitará la participación y reducirá costos. La reforma también refuerza el uso de audiencias orales para alcanzar acuerdos antes de una sentencia y permitirá discutir pruebas en causas complejas.
El uso de expedientes digitales y notificaciones electrónicas se volverá común, aunque se contempla un mecanismo para presentar escritos en papel ante cortes de luz o fallas tecnológicas. A diferencia del modelo anterior, las partes y sus abogados tendrán un rol más activo, asumiendo la responsabilidad de reunir pruebas y definir estrategias, mientras que el juez se enfocará en garantizar el debido proceso.
El Poder Judicial de Neuquén destacó que el objetivo de esta reforma es lograr un sistema más moderno y eficiente, facilitando el acceso a la Justicia para ciudadanos y profesionales del derecho.