En el marco del acto por el Día de la Independencia, el presidente Javier Milei se reunió con trece gobernadores, entre ellos el de Neuquén, Rolando Figueroa, quien estuvo acompañado por el intendente de la capital provincial, Mariano Gaido. A pesar de no compartir el enfoque libertario del presidente en cuanto a la reducción del Estado, ambos funcionarios no se posicionan como opositores a su gestión.
Milei ha manifestado su intención de minimizar la intervención estatal, argumentando que el Estado ha dejado de ser un servicio eficiente para los ciudadanos. Sin embargo, la administración de Neuquén parece adoptar un enfoque contrario, asumiendo responsabilidades que antes recaían en el gobierno nacional.
Figueroa ha afirmado que su gestión ha tenido que hacerse cargo de unas quinientas obras públicas previamente financiadas por el Estado nacional. Esta estrategia se refleja en la forma en que la provincia gestiona sus empresas públicas y utiliza parte de la renta petrolera para colaborar con empresas que operan en Vaca Muerta, en áreas como infraestructura y servicios.
Un ejemplo destacado de esta gestión es la electrificación del paraje Los Chihuidos, que logró dotar de energía solar a una comunidad rural que carecía de electricidad. Este avance se logró mediante la colaboración entre el Estado provincial y el sector privado, mostrando así una alternativa a la dependencia de fondos nacionales. Gaido también ha señalado que el gobierno nacional dejó sin pagar miles de millones de pesos en obras.