La diputada nacional Karina Maureira lideró un homenaje en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación para recordar al histórico obispo de Neuquén, Jaime de Nevares, a 31 años de su fallecimiento. Esta ceremonia destacó su influencia en la defensa de los derechos humanos y su apoyo a las víctimas de la última dictadura militar. La legisladora enfatizó que "el legado de Jaime de Nevares sigue siendo parte de la historia de Neuquén y de la Argentina".
De Nevares es recordado por su fuerte presencia en la comunidad, su cercanía con trabajadores y familias en situación de vulnerabilidad. Durante la dictadura, fue una voz crítica que denunció violaciones a los derechos humanos, convirtiéndose en un símbolo de los reclamos que muchos optaron por silenciar en ese momento. Su legado trasciende a la Iglesia, impactando en la política, la democracia y el papel del Estado.
El homenaje también fue significativo al recordar la importancia del diálogo y la convivencia democrática, reafirmando el compromiso de De Nevares con diversos sectores sociales de la provincia. Su nombre sigue presente en escuelas, calles e instituciones, consolidándose como uno de los más representativos de la identidad neuquina.