El Gobierno de Neuquén ha decidido despedir a un total de 15 empleados estatales durante el año en curso, como parte de una política de tolerancia cero ante incumplimientos en sus funciones y condenas por delitos. Entre los desvinculados se incluyen cuatro policías, quienes fueron cesanteados el 14 de enero por reiteradas infracciones al Reglamento Disciplinario.
Uno de los agentes, el cabo Néstor Fabián Pérez, fue desvinculado oficialmente el 16 de diciembre, aunque su baja se concretó recientemente tras ser investigado por inasistencias injustificadas. Otro policía, Sergio Román Garrido, enfrenta un castigo severo por su implicación en un caso de falsedad de un certificado médico, acumulando 93 días de arresto. También fue despedido el cabo W.B.R., sancionado por consumo, y David Jesús Carriqueo, un oficial del Cuerpo Penitenciario, quien registra 76 días de arresto y múltiples infracciones.
Estas acciones evidencian el compromiso del gobierno provincial con mantener la disciplina en las fuerzas de seguridad.