El cuerpo de Nicolás Agustín Sáez, de 21 años, fue encontrado calcinado en la meseta de Centenario el pasado viernes, confirmando su trágica desaparición desde el 5 de septiembre. La autopsia realizada por el Cuerpo Médico Forense reveló que la causa de muerte fue un traumatismo craneoencefálico, lo que indica que fue víctima de un crimen violento que ha impactado a la comunidad.
Una persona ha sido detenida en relación con el caso, y la fiscal Lorena Juárez solicitará una audiencia para formular cargos en las próximas horas. La denuncia por la desaparición de Nicolás fue presentada por su padre, Germán Tulio Sáez, en la Comisaría 20°, donde el joven fue visto por última vez antes de desaparecer.
Nicolás salió de su casa en Colonia Rural Nueva Esperanza la tarde del 5 de septiembre para reunirse con amigos, pero dejó de responder mensajes poco después. Su padre destacó que no había conflictos familiares que pudieran haber llevado a su ausencia, y que Nicolás, quien tenía un diagnóstico de autismo leve, nunca había desaparecido antes. La investigación inicial apuntaba a que podría haberse desorientado, pero esa teoría fue descartada tras la confirmación del MPF.
El último registro del celular de Nicolás fue en Centenario, lo que llevó a los operativos de búsqueda hacia esa área. Los registros de las cámaras de seguridad no proporcionaron pistas y se extendieron las búsquedas a localidades cercanas en Río Negro, como Cipolletti y Cinco Saltos.