La investigación sobre la muerte de Nicolás Federico Cifuentes, ocurrida el 1 de mayo, ha tomado un nuevo rumbo tras la formulación de cargos contra el presunto autor del crimen. La fiscal Lorena Juárez presentó pruebas que indican que la víctima atacó al imputado, quien actuó en defensa propia, aunque se considera que hubo un exceso en el uso de la fuerza.
Los hechos se desarrollaron en la intersección de las calles Antártida Argentina y Sargento Vidal alrededor de las 3 de la mañana, donde Cifuentes persiguió y atacó al acusado. Este, en un estado de defensa, utilizó un arma blanca, causándole a la víctima una herida mortal en el tórax, lo que resultó en un taponamiento cardíaco. La fiscalía ha indicado que, aunque el derecho a la defensa está reconocido, el uso del arma fue desmedido.
La identificación del acusado fue posible gracias a un trabajo exhaustivo de la División Seguridad Personal, que incluyó análisis de cámaras de seguridad, geolocalización y entrevistas a testigos. El juez Luciano Hermosilla dictó prisión preventiva, argumentando el riesgo de fuga del imputado, quien carece de arraigo en la provincia. La defensa no cuestionó la calificación de homicidio simple, pero solicitó una medida cautelar menos severa.