La competencia por el agua entre ovejas y guanacos en el noroeste de Santa Cruz se ha intensificado, afectando a los productores que deben incurrir en inversiones significativas para asegurar el acceso al recurso hídrico. Un equipo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) ha llevado a cabo un estudio que utiliza ingeniería simple y monitoreo riguroso para abordar este conflicto.
El trabajo se desarrolló entre marzo de 2024 y abril de 2025, abarcando cuatro establecimientos en la zona, donde se registraron las interacciones entre ambas especies. Los guanacos pasaron un promedio de 3 horas y 37 minutos diarios en los bebederos, en contraste con las 1 hora y 38 minutos de las ovejas. Esta diferencia resalta el impacto que tiene la presencia de los guanacos, quienes, en grupos de entre doce y quince individuos, impiden que hasta cien ovejas se acerquen a las fuentes de agua.
El monitoreo revela que la competencia por el agua va más allá del consumo directo, ya que la mera presencia de los guanacos actúa como una barrera que desplaza a las ovejas de los bebederos. Este comportamiento subraya la necesidad de soluciones efectivas para mitigar el conflicto entre la fauna nativa y la ganadería ovina.