La Corte Penal Internacional (CPI) enfrenta un periodo de incertidumbre tras la destitución de su fiscal jefe, Karim Khan, quien fue removido por los Estados miembros debido a acusaciones de conducta sexual indebida. La decisión se tomó tras una investigación independiente que concluyó que su comportamiento era incompatible con el cargo que ocupaba desde 2021.
Las denuncias contra Khan, que él mismo calificó de infundadas, llevaron a la apertura de un proceso de investigación que finalmente resultó en su remoción. La mayoría de los países de la CPI consideraron que su permanencia podría perjudicar la credibilidad de la institución, que actualmente investiga crímenes de guerra y de lesa humanidad en diversos contextos internacionales.
La salida de Khan se produce en un momento crítico para la CPI, que bajo su mando había avanzado en investigaciones relacionadas con la invasión rusa a Ucrania, el conflicto en Sudán y la situación en Gaza, además de tener causas abiertas en regiones como Africa, Asia y América Latina. Ahora, la Corte deberá nombrar un fiscal interino mientras se inicia el proceso para elegir a un reemplazo definitivo, lo que podría tomar varios meses.