La situación en Ceuta ha alcanzado un punto crítico, con la llegada de alrededor de 20.000 migrantes que han cruzado la frontera desde Marruecos. Ante esta avalancha, el Ejército ha sido desplegado para controlar la situación. El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha expresado su respaldo a la idea de cerrar el espacio Schengen con España, argumentando que la inmigración irregular plantea un riesgo para la seguridad nacional.
En respuesta a las declaraciones de Tajani, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ha calificado su mensaje como impropio y ha convocado al embajador italiano en España, Giuseppe Buccino Grimaldi, para discutir la situación. Albares ha enfatizado que los recientes acontecimientos están relacionados con una sentencia judicial y no con la retórica política.
Por su parte, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha afirmado que Italia no se quedará pasiva ante la crisis migratoria. Ha señalado que se están preparando medidas extraordinarias para proteger las fronteras y garantizar la seguridad de los ciudadanos, lo que incluye la posibilidad de suspender el espacio Schengen con España. Meloni ha manifestado que la lucha contra la inmigración clandestina y el tráfico de personas seguirá siendo una prioridad para su gobierno.