Estados Unidos está considerando un plan para enviar alrededor de 3.000 técnicos a Venezuela con el objetivo de liderar un proceso de reconstrucción tras los recientes terremotos. Este proyecto, que incluye una inversión cercana a 3.000 millones de dólares (2.600 millones de euros), se centra en la restauración de infraestructuras y la preparación de elecciones democráticas.
El plan, que se encuentra en una etapa preliminar, no implica el despliegue de tropas militares, sino que se basará en un equipo compuesto principalmente por expertos del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. y especialistas civiles en diversas áreas como urbanismo y logística. Su labor abarcaría la recuperación de carreteras, puertos, aeropuertos y sistemas de abastecimiento de agua, así como la coordinación de la ayuda humanitaria.
Este enfoque es parte de los esfuerzos de la administración de Donald Trump para establecer un mayor control en la transición política del país sudamericano, especialmente tras los terremotos ocurridos el 24 de junio.