Las labores de rescate continúan en Pereira, Colombia, donde los equipos buscan sobrevivientes entre los escombros de un edificio colapsado tras un fuerte terremoto que sacudió la región. Hasta el momento, el balance de víctimas fatales se eleva a 240 personas. Rescatistas y vecinos están dedicados a encontrar a aquellos que aún puedan estar atrapados.
El terremoto, de magnitud 7,4, generó una respuesta internacional, con países como Perú enviando 12,5 toneladas de ayuda humanitaria. La Cruz Roja se ha movilizado en el área, priorizando el rescate de víctimas. A pesar de los esfuerzos, la incertidumbre persiste sobre la reapertura del Aeropuerto Internacional de Pereira.
En el contexto de esta crisis, la Conferencia Episcopal de Honduras expresó su apoyo y solidaridad con el pueblo colombiano, instando a mantener la esperanza en medio de la tragedia. Asimismo, varios países, incluyendo Alemania, Letonia y Estonia, han enviado condolencias y apoyo al pueblo afectado.
Las autoridades de Cali han decretado un toque de queda y militarización en respuesta a la situación, mientras que Ecuador ha abierto centros de acopio para facilitar la ayuda a los afectados por el desastre.