Este viernes 7 de agosto se celebra el Día Internacional de la Cerveza, una festividad que invita a brindar por esta popular bebida. La celebración, que comenzó en 2007 en un bar de Santa Cruz, California, ha crecido y ahora se conmemora en 207 ciudades de 50 países.
La cerveza tiene raíces profundas que se remontan a civilizaciones antiguas, con sus primeras elaboraciones datando aproximadamente del 4000 a. C. en la Baja Mesopotamia. Con el tiempo, su producción se perfeccionó y fue documentada en el Código de Hammurabi, un conjunto de leyes de la antigua Babilonia.
En Argentina, la cerveza es un elemento central en la cultura social, actuando como un punto de encuentro en bares y reuniones. Un estudio global de Oxford Economics revela que el 77 % de los encuestados ve a estos espacios como clave para fortalecer relaciones interpersonales.
Para disfrutar de una cerveza, es importante servirla adecuadamente, lo que mejora notablemente la experiencia. Un buen servicio debe incluir alrededor de dos dedos de espuma, que no solo es estética, sino que también ayuda a concentrar aromas y conservar el dióxido de carbono. La diversidad de estilos permite que este producto acompañe una amplia gama de comidas.