La administración pública en Neuquén enfrenta desafíos debido a una disminución en las transferencias automáticas del Estado nacional, que se ha mantenido durante los últimos siete meses. Las caídas en las transferencias fueron de 8,1% en enero, 7,4% en febrero y 5,6% en marzo, según el ministro de Economía, Producción e Industria, Guillermo Koenig.
Esta situación se atribuye a la baja en la recaudación de impuestos, tales como el IVA y el Impuesto a las Ganancias. Sin embargo, Koenig destacó que solo entre el 18% y el 19% de los ingresos totales de la provincia dependen de transferencias nacionales, mientras que un 46% proviene de regalías y un 36% de la recaudación provincial.
A pesar de estos retos, Neuquén ha mantenido su independencia fiscal, evitando recurrir a adelantos de coparticipación y culminando el último trimestre con un superávit. Además, se han realizado inversiones en infraestructura y se ha logrado una reducción de la deuda pública en casi un 40% en los últimos dos años.