La cuenca Neuquina, que incluye a Vaca Muerta, representa un pilar fundamental para el sector energético argentino, al concentrar el 65,5% de las reservas probadas de petróleo y alrededor del 80% del gas del país. En un webinar reciente, Marcelo Hirschfeldt, director de OilProduction Consulting, abordó la necesidad de diversificar las cuencas productivas ante la significativa caída en la producción de las cuencas Austral y Cuyana, que enfrentan descensos del 63% y 89%, respectivamente.
A pesar de los obstáculos en la producción convencional, se anticipa un aumento en las inversiones y en la infraestructura energética para el año 2030. La cuenca Neuquina ha experimentado un crecimiento del 83% en la última década, con reservas no convencionales incrementándose entre un 10% y un 20% cada año. Esto ayuda a mitigar la disminución de las reservas convencionales, que están cayendo entre un 10% y un 15%.
Hirschfeldt subrayó la importancia de no depender de un solo reservorio y propuso explorar nuevas áreas, incluyendo las offshore, así como revitalizar otras cuencas para asegurar la sostenibilidad de la producción hidrocarburífera a largo plazo.