Neuquén ha experimentado un notable crecimiento económico en los últimos años, convirtiéndose en la quinta economía del país, superando a provincias como Mendoza y Entre Ríos. Este auge, impulsado en gran medida por Vaca Muerta, se traduce en un crecimiento del 57% entre 2011 y 2022, en contraste con el modesto 1,8% de Argentina en ese mismo período. Sin embargo, este crecimiento plantea importantes interrogantes sobre la infraestructura necesaria y quién asumirá su costo.
El gobernador Rolando Figueroa identificó un déficit de infraestructura cercano a los 4.000 millones de dólares al inicio de su gestión, cifra que se ha reducido a 3.000 millones tras dos años de trabajo. Las necesidades en términos de rutas, servicios básicos, salud y educación son esenciales para una población en constante aumento, lo que representa un desafío significativo para las administraciones provinciales y municipales.
El panorama político también se ha transformado. La ciudadanía ha mostrado cansancio ante un estado que, durante años, fue visto como sobredimensionado y entrometido en la economía. Las elecciones de 2023 reflejaron esta frustración, llevando a algunos a optar por alternativas políticas menos convencionales, como la figura de Milei, quien promueve un enfoque de ajuste fiscal para abordar los problemas económicos del país.