El nuevo Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) busca impulsar el empleo y las exportaciones, además de fortalecer cadenas de valor en el país. Este régimen, establecido por la Resolución General Conjunta 5849/2026 y regulado por el Decreto 242/2026, ofrece beneficios fiscales en el Impuesto a las Ganancias y el Impuesto al Valor Agregado (IVA) para MiPyMEs y entidades sin fines de lucro.
Para acceder a estos incentivos, las microempresas deben realizar una inversión mínima de US$ 150.000, mientras que las medianas empresas del tramo 2 requieren US$ 9.000.000. Las entidades sin fines de lucro también deben cumplir con requisitos específicos y tramitar su calificación ante la Secretaría de Industria, Comercio y de la MiPyME.
A pesar de los avances en la regulación, existen preocupaciones sobre la falta de soporte informático y detalles técnicos que podrían obstaculizar la adhesión efectiva al RIMI. Las inversiones podrán realizarse en un plazo de dos años y están orientadas a áreas como sistemas de riego y bienes de alta eficiencia energética.