La economía argentina enfrenta un posible enfriamiento en los próximos meses, impulsado por problemas cambiarios y financieros que afectan el programa de estabilización. El Índice Líder del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella indica una probabilidad del 98,3% de que el país salga de la fase expansiva en un plazo cercano. Este índice, que mide indicadores como la inflación y el consumo, mostró una caída del 4,7% en agosto en comparación con julio, siendo solo el 20% de las series analizadas positivas.
Por otro lado, el Índice de Confianza Financiera del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas registró una caída significativa de 17 puntos en agosto, ubicándose en 39.6 unidades. Este descenso es el más pronunciado en la Era Milei y señala que el país se encuentra cerca de la "zona de estrés" en cuanto a la capacidad de pago de su deuda. La reciente derrota de Javier Milei en las elecciones de la provincia de Buenos Aires provocó una caída del 16% en el Merval y un aumento del riesgo país por encima de los 1,100 puntos.
Se anticipa que los resultados de las elecciones en octubre tendrán un impacto considerable en la situación económica, a pesar de que se espera un crecimiento del 5% para el último trimestre del año comparado con 2024. Sin embargo, las mediciones mensuales sugieren un estancamiento en la actividad económica.