El Gobierno nacional reportó un superávit fiscal de $ 268.103 millones en abril, a pesar de un aumento real en el gasto. Este saldo positivo se logró gracias a la disminución de las transferencias a provincias y a recortes en partidas universitarias y en la planta estatal. Sin embargo, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) advirtió que este resultado representa una caída interanual del 64%.
Durante el mes, el saldo primario alcanzó los $ 632.844 millones, pero al descontar los intereses de deuda, que sumaron $ 364.741 millones, el resultado financiero se mantuvo en $ 268.103 millones. La caída del saldo primario fue del 43,3% en términos reales, atribuida a menores ingresos y un aumento en el gasto total, que ascendió a $ 12.78 billones.
La administración decidió suspender la reducción de subsidios energéticos, lo que contribuyó a un incremento real del 150% en el gasto destinado a mantener tarifas. A su vez, el gasto en personal se redujo en un 3,2% debido a un ajuste en la planta de trabajadores y salarios. El gasto en jubilaciones y pensiones también mostró un leve aumento del 3,6% interanual.