La crisis crediticia actual afecta severamente a las familias argentinas, con Neuquén y Río Negro enfrentando altos niveles de endeudamiento. A nivel nacional, se registran 19,8 millones de personas con créditos activos, de las cuales 5,3 millones están en mora tardía, es decir, con incumplimientos superiores a 90 días. La morosidad general alcanza el 26,9%, mientras que la deuda familiar totaliza 74,2 billones de pesos, equivalente al 6,5% del Producto Interno Bruto.
El grupo más afectado por esta situación son los jóvenes de 18 a 30 años, con una tasa de morosidad cercana al 40%. Este fenómeno se agrava por el deterioro del mercado laboral juvenil, donde las tasas de desempleo son del 39% para hombres y 38,1% para mujeres. La deuda se concentra mayormente en los bancos, que representan el 82,4% del total con una irregularidad del 11,9%, mientras que las fintechs acumulan un 10,1% con un promedio de mora del 21,6%. Las entidades no financieras muestran una situación alarmante, con un 96,4% de sus deudores en atraso.
Ante este panorama, el ministro de Economía, Luis Caputo, ha instado a los bancos a extender los plazos de refinanciación y a reducir las tasas de interés. El Gobierno identifica dos perfiles de deudores: aquellos atrapados en un ciclo de créditos caros y quienes confiaron en que la inflación disminuyera sus deudas. Además, los analistas destacan que un número creciente de familias se ve obligado a endeudarse solo para adquirir alimentos diarios.