El pesimismo económico se mantiene como un sentimiento predominante entre los argentinos, según un estudio nacional de las consultoras D’Alessio IROL y Berensztein. El 66% de los encuestados considera que la situación económica del país es peor que hace un año, mientras que solo un 33% piensa lo contrario. A pesar de que esta percepción negativa se ha estabilizado en comparación con el mes anterior, sigue siendo significativa.
Las expectativas sobre el futuro también son sombrías, ya que el 57% de los encuestados anticipa un escenario económico más desfavorable en un año. Solo un 40% tiene una visión optimista sobre una posible mejora. En el ámbito personal, un 67% de los consultados afirma que su situación ha empeorado en el último año, lo que refleja el impacto del deterioro económico en los hogares.
Las preocupaciones de la población han cambiado; por primera vez en meses, la inflación no es la principal inquietud. El mayor temor ahora radica en la insuficiencia de ingresos, con un 62% de los encuestados manifestando que no podrán mantener su nivel de vida. Le siguen en importancia el costo de las tarifas de servicios públicos, la incertidumbre económica y la inseguridad, con un 59% de menciones en cada caso.
El análisis muestra que existe una notable variación en la percepción económica según el perfil del electorado. Entre los votantes de La Libertad Avanza, el 57% indica que su situación económica personal ha mejorado, mientras que en Fuerza Patria, el 95% se siente pesimista respecto a su economía. Para los votantes de Provincias Unidas, el 75% expresa que está en una peor posición que en 2025.