Este jueves se iniciaron los trabajos de extracción de un gliptodonte hallado por el vecino Jorge Necul en el Valle del Covunco. Este fósil, uno de los más completos de Neuquén, ha permanecido bajo la tierra desde el Pleistoceno y su descubrimiento representa una valiosa pieza de la historia paleontológica de la región. La intervención está a cargo del equipo técnico del Museo Olsacher y el geólogo Alberto Garrido, quien supervisa el proceso.
Los trabajos comenzaron con la preparación del terreno para crear una plataforma que permita trabajar de manera segura alrededor del fósil. Se está utilizando una técnica conocida como "el bochón", que consiste en cubrir y levantar la pieza junto con el sedimento circundante para protegerla durante el traslado. Esta técnica es fundamental para asegurar que el fósil no se desarme, dado que es extremadamente delicado.
Se estima que la extracción tomará al menos dos días más. Aunque el equipo avanza a buen ritmo, los técnicos han señalado que el principal desafío es la solidificación de la envoltura de yeso y arpillera que protege al fósil. Las condiciones climáticas juegan un papel crucial en este proceso, ya que un mal fraguado podría complicar la extracción.
Con paciencia y cuidado, el equipo continúa desenterrando este tesoro, que no solo es un fósil, sino un testimonio de la fauna que habitó la región hace cientos de miles de años. Cada herramienta es utilizada con precisión, respetando el tiempo y la historia que emerge del suelo.