La Escuela Deportiva Beraka, ubicada en la Colonia Rural Nueva Esperanza, ha sido un símbolo de comunidad y esfuerzo durante más de una década. Fundada por un grupo de vecinos, la iniciativa busca ofrecer a los niños un espacio para aprender y practicar deportes. Richard Traiber, presidente de la Asociación Civil Beraka, destacó que la organización no persigue fines de lucro y se formó ante la necesidad de actividades recreativas en la zona.
Desde su creación, el proyecto ha logrado levantar varias instalaciones, incluyendo tres canchas de fútbol y una pista de Pump Truck, todo mediante esfuerzo comunitario y donaciones. Sin embargo, recientemente la escuela ha perdido parte del terreno que le fue otorgado, un predio de 7 hectáreas que antes era un basural. A pesar de las limitaciones iniciales, la asociación demostró que su actividad no generaba problemas ambientales.
Actualmente, alrededor de 50 niños participan en entrenamientos de fútbol y unos 15 en clases de bicicleta. La escuela, que funciona los martes y miércoles, además organiza partidos amistosos los sábados. Los integrantes de la asociación también han reparado bicicletas donadas para que los chicos puedan disfrutar de actividades al aire libre.